Saliendo de la ruta 68 hacia Quintay, a unos 3 kilómetros, un sencillo letrero a la derecha dice “Dante Cuarzo”. Tomamos ese camino y avanzamos 300 metros por entre camiones y frigoríficos quemados por incendios recientes. De una sencilla casa en las alturas aparece Dante, un hombre mayor, de edad indefinida, entre 60 y miles, que nos recibe con especial cordialidad.
Como el Ermitaño del Tarot, busca en su silencio montañés una sabiduría simple y directa que trasmite desde la bienvenida y en toda la estadía. Vamos a comprar cuarzos, pero él no trata de vender, sino que nos habla del amor, de la confianza, de la energía, de la belleza de la vida, de la tragedia del incendio que destruyó casi todo, salvo las bandejas de madera en que sostenía
algunos de sus cuarzos, pero que para él ha quedado en el pasado. Generoso en palabras y gestos, regala piedras a cambio de abrazos y siente pudor al cobrar sus precios que no son caros.
Él hace cursos, talleres, sanaciones, arrienda sus espacios para que vayan otras personas con sus grupos o en viajes solitaros, para meditar en medio de la energía desbordante de una mina de cuarzo y lo que él ha recogido de esa tierra.
Si quieren contactarlo para ir a verlo lo pueden llamar al 990512526 o simplemente llegar.
Allí estará esperando, con su sonrisa, su generosidad, su convicción de que la vida hay que vivirla a cada instante sin vacilar.