Muchas personas me preguntan:
¿Puedo contribuir en esta hora a que las cosas sean mejores?
¿Cómo hacerlo?

Todos podemos colaborar, especialmente cuando con el correr de los días hemos ido constatando que cada vez hay más personas que tienen claridad que éste no es problema coyuntural ni tampoco una planificación de personas “malas” que quieren el caos. Hay de lo uno y de lo otro, pero por sobre todo hay una demanda profunda de una mayoría que se sienta abusada por el sistema político, económico y social. El problema es estructural y se requiere, además de las medidas que se toman para lo inmediato, una formulación de proposiciones que movilicen a la sociedad hacia una forma más adecuada de organizarse, más democrática de resolver y tomar decisiones, más justa de distribuir la riqueza nacional, con mejor salud, educación de verdad y en un marco de libertad y respeto por las personas.

El modo de contribuir es haciéndonos cargo del mundo que nos rodea, teniendo conductas compatibles con lo que queremos vivir, respetando a los otros y, sobre todo, siendo propositivos, aportando nuestras ideas, escuchando a los otros. Participar, dialogar, aportar energías positivas, renunciar a la violencia sin abandonar la resistencia pacífica en situaciones de arbitrariedad o injusticia.

Cada uno es responsable de su entorno: debemos contribuir a aumentar la conciencia nuestra y de las personas con las
que tenemos contacto respecto de la necesidad de que nadie se reste del interés por lo que sucede.

Este es un tema de actitud y disposición. De mover energías hacia la concordia y no hacia el conflicto. Eso significa enfrentar las cosas con verdad y asumir las propias responsabilidades.

Esto por ahora.
Un abrazo cariñoso y esperanzado.

Jaime Hales

25 de octubre de 2019